LECHE BLANCA
Recorría la mecha de arriba abajoY de norte a sur y de este a oeste,En todos los sentidos del sentido de la Tierra.Y se iban encendiendo más y más mechas.Algo estaba pasando.No era un incendio cualquiera.Y ellos, que habían reído, ahora temblaban,Ahora temblaban, ellos que se creían los amos.Una mecha rápida y cisqueante,Un rayo en rayos por la Tierra.Por los campos y por las selvas,Por las ciudades y los pueblos,Por el mar y por la tierra,Iba y venía y venía e iba la mecha.Dijeron que un nuevo fantasmaRecorría el planeta.E iba la mecha salpicando chispasE iba haciendo surcos sobre sus risas.Ahora temblaban, era cierto,Era la mecha y ahora temblaban.Un nuevo movimiento, un encendido,¿dónde se había encendido el recorrido?Y las mujeres estaban en el mundoDesnudas enseñando sus tetas.El mundo era suyo.Ahora, dijeron, ahoraHabrá leche para los niños. Selma Comunero