HORA 22, INVIERNO
Despuésde una cena razonabledespuésde un par de vasos amablesdespuésde sentir el calor de mi gentedespuésde gozar del calor de mi estufase me ocurrió pensaruna vez másen aquel hermanoque no tieneesa cena razonableniese par de vasos amablesque no puededisfrutardel calor de su genteniobviamenteel de una estufa. Sin que nada lo impidacorrió por mi nocheuna lágrima internay otra externa. Y ya nada fue hermoso….