Hermes Agridulce

Hermes Agridulce

ME CONFIESO CULPABLE

Me confieso culpable de utilizar a la palabra,sin miramientos ni escrúpulos a quien las proferí,de cruzar los límites de la sana convivencia,de invadir fronteras de bajo coeficiente intelectual,de ir siempre contra la corriente y ser contestatario. Me confieso culpable de armarme de palabrasy atacar los jardines literarios, naranjas y otros,de criticar hasta el hastío, la cruel indiferencia social,la apología a la ignorancia o el simplismo y el cliché;de entregarme a tiempo completo a erradicar la pobreza. La pobreza voluntaria de nuevas generaciones,analfabetas, gracias a la inteligencia artificial,ofendiendo al lenguaje y a la gramática racional;la decadencia se alza orgullosa en redes sociales,se declara en perpetua guerra contra la poesía. Entonces, soy culpable por defender la raíz y el brote,de cultivar el sentido común y el raciocinio,culpable de soñar un mundo cimentado en la palabrahumana y hermana, que logre la paz y el entendimiento.Si culpable soy por ello, senténcienme a la muerte, sin más.