VUELAN MARIPOSAS
Ya vuelan mariposas hacia los hombres piadosos.Están todos en mis páginas: los muertos y los vivos;los vivos y los muertos con sus huellas perceptibles,con sus ojos sagaces, con sus manos estiradasy retorcidos sus cuerpos. Cuando lo dijo el poeta eransólo orugas con alardes, eran sueños escondidos,eran deseos de volar más alto cuán audacescandelillas de variados coloridos. Caminaban entoncespor senderos sin la tierra, por nubes verdes, azules,rojas y amarillas; por todo el planeta jugaban y jugabancomo niñas. Cuando lo dijo el poeta crecía el encanto,se movía la luna, rayaba el alba, despuntaba el díay entonces murió el miedo de siempre aguardarel tiempo, de estar siempre a la deriva. Ya aleteanmariposas hacia los hombres suspicaces desde la cepadel pensamiento, desde la andamiada del cerebroy surcan ahora latitudes lejanas y reciben ofrendasinsospechadas y por fin río ahíto de venturanza,sin ningún miedo. Ahora ya están todos. Ningunocarece de presencia. Con las velas desplegadas,los muertos; los vivos en el ojo del sosiego, vigilantes,construyendo anhelos pero sembrando vientos.