ODA AL ÁRBOL
Con las zarpas para rasgar el airey trozar el mundo en mil cintas de viento.Como felino sostenido en largo apéndice,inhumado entre el polvo y las piedrashaciendo profundos heridos con los pies,que taladran tentaculados la tierra. Intenso, fuerteCorcoveando como flores dispersasal quebrarse de golpe el búcaro avieso.Agazapado, perturbadorCon las manos vegetalesa punto de coger flores y frutosentre los dedos. Con el cuerpo ensangrentadode resina y de tiempo.Árbol, árbol indócilDios montaraz de los ámbitos salvajes.Refrendatario de los hechos,de la historia y de los hombres,de la historia de todos.Árbol, árbol enhiesto.