MIS OJOS ME OBSERVABAN
Mis ojos me observabanpenetrantestrizadoshialinosdesde las platinadas aguas murmurantesque me astillaban todo,mientras contra el maderamen descascadode la barca,insomne el mar bravío gesticulaba.Las alas blancas del ave fugaz—de dorso ceniciento—estrellándose contra el silencioy yo—hombre al agua—durmiendo en tu lecho de sábanasde color carmesíallá en lo profundo de tu alma.Los peces de mi océano,curiosos roedores de mirada suspicaz,te fueron a buscar y te introdujerona mi nao lamida por las resacas y los vientos,y ahí estaban mis vítreos ojos observándomey buscándotey yo sin poder fijar mi humanidadreducido a inquietos fragmentos,buceando entre los líquenes arrastradosdesde los roqueríospara apurar la travesía,cogerte en un descuido entre tus sábanasy sumergirme en ti.