Antonio Alvarez Burger

Antonio Alvarez Burger

LAS ESQUINAS

Las esquinas son aladasde plumaje de cemento y de gredavigilantes en los bornes de las callesSon incluso divertidasporque no se pueden ocultary se desdoblan casi nunca solitarias.Las esquinas de que yo hablono son las de mis manosy no tienen una flor entre los dedos.Las esquinas son tediosas delatoras en la espera,algunas son desnudas pudorosas.No se sabe todavía de una sediciosa esquinaque acuse a una amante furtiva.Las esquinas no son sólo aristaso puntos de encuentro de dos muros.Raramente cambian en el tiempo,sólo cambian transeúntes.Están siempre en su lugar-donde nacen, entestadas-aguardando las miradas de los hombresque se encuentran.Las esquinas permanecen invisibles,aunque son sólo anécdotasde las breves historias de seres irasciblesEllas observan pero callan,no son sólo aristas y saben guardar silencio.Las esquinas de que yo hablono son las de mi bocay no tienen una flor entre los labios.Las esquinas escuchan todo el díalos secretos de la gentey tienen brazos tentaculadosque responden a nombres diferentes.Tienen brazos que se desatanpara atenazar otras esquinas más allá-en otros muros-con otros muros alejados.Son curiosas las esquinas,donde van a retorcerse y a expirarlas tantas calles del recuerdo.Las esquinas de que yo hablono son las de mi infanciay no tienen una flor entre los tiempos.